Liposucción y lipoescultura

La liposucción es un procedimiento quirúrgico que se realiza para eliminar la grasa corporal persistente, especialmente alrededor de las caderas, el estómago, los muslos y las nalgas. Sin embargo, no elimina la celulitis. La liposucción se puede realizar en la consulta de un médico cirujano plástico; sin embargo, es necesario comprobar para cerciorarse con anterioridad que el médico y la instalación estén acreditados, además de ser reconocidos por sus altos estándares profesionales, seguridad y resultados óptimos.

El período de recuperación depende del tipo de liposucción realizada, se prevén inflamación, hematomas y dolor durante varias semanas. Por lo general, los pacientes pueden regresar al trabajo transcurridos varios días y reanudar sus actividades normales después de dos semanas.

Un posible riesgo serio de la liposucción es la formación de un coágulo sanguíneo venoso profundo, mientras que otros riesgos más generales incluyen infección por estreptococo o estafilococo, acumulación de líquido, daño en nervios, vasos sanguíneos y pulmones, sensación de entumecimiento de la piel, y otros.

La misma grasa que se quitó puede reinyectarse en ciertas áreas del cuerpo del mismo paciente, en áreas como la cara, glúteos, u otras áreas si necesario. Se procede a un tratamiento previo de la grasa para su mejor permanencia en el cuerpo y es una muy buena alternativa con resultados a largo plazo para pacientes que pueden tener perdida de grasa y o tejido en ciertas partes. Cada día es un procedimiento más popular y abarca nuevas técnicas como el nanofat utilizado en cicatrización o revitalización de ciertas partes de la cara.